La cirugía de cuello elimina exceso de piel y grasa, tensa tejidos y redefine la línea mandibular para un contorno más firme y juvenil.
El Dr. Juan Erazo combina precisión y naturalidad para resultados duraderos que respetan la armonía facial.
La cervicoplastia elimina exceso de piel y grasa en el cuello, tensando los músculos para mejorar el ángulo entre cuello y mandíbula.
La cervicoplastia es un procedimiento quirúrgico que elimina el exceso de piel y grasa en el cuello, tensando los músculos y mejorando el ángulo entre cuello y mandíbula para un perfil más definido y juvenil. Además de rejuvenecer la apariencia, contribuye a realzar la armonía facial y la confianza en la imagen personal. En manos del Dr. Juan Erazo, se realiza con un enfoque preciso y natural, ofreciendo resultados duraderos que respetan la proporción y la belleza única de cada paciente.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Tiempo del procedimiento | 2 - 3 horas. |
| Resultados | Permanentes - Visibles en 4–6 semanas. |
| Anestesia | General. |
| Recuperación | 10–14 días. |
El objetivo es ofrecer una transformación segura, personalizada y acorde a las necesidades de cada paciente, logrando un perfil más armónico sin perder naturalidad.
Tras la rinoplastia, es fundamental seguir indicaciones médicas para una recuperación cómoda y segura.
El seguimiento personalizado garantiza resultados estéticos y funcionales óptimos.
El primer paso hacia el cambio comienza aquí, selecciona la fecha y hora de tu preferencia para recibir una atención personalizada.
En la consulta inicial el Dr. Erazo evalúa tu caso, resuelve dudas y propone el tratamiento más adecuado para lograr resultados naturales y funcionales.
Con acompañamiento cercano en cada etapa, recibirás tu procedimiento con seguridad, técnica especializada y resultados diseñados para realzar tu esencia.
Aquí encontrarás respuestas claras y confiables a las preguntas más comunes sobre el procedimiento, la recuperación y los cuidados posteriores, para que tomes tu decisión con tranquilidad y confianza.
Este procedimiento no solo retira exceso de piel y grasa, también tensa los músculos y mejora el ángulo entre cuello y mandíbula, logrando un perfil más estilizado.
Generalmente la recuperación es de 10 a 14 días, con resultados visibles a partir de la cuarta semana y que mejoran progresivamente.
Sí, los cambios son permanentes, siempre que se mantengan hábitos saludables, permitiendo disfrutar de un cuello firme y definido durante años.